Esta es una revista de publicación bimestral y distribución gratuita en el Valle de Punilla. Pretenden ser plasmados en esta Guía rubros tan dispares que van desde el movimiento de tierra hasta la más refinada terminación, desde la fuerza manual de un obrero hasta el aporte tecnológico de una fachada vidriada. La cantidad de ítems que componen la industria difícilmente pueda ser abarcada por otra actividad, y es esta diversidad el principal motivo de su importancia. La Guía Para Construcción aspira ser un manual técnico dirigido a Arquitectos, Ingenieros Civiles, Constructores, Comerciantes y demás personas vinculadas a la Industria, así como materia de permanente consulta y apoyo profesional. Esperamos que el sitio así como la versión impresa sea una ayuda para el desarrollo de su tarea profesional.

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martes, 27 de septiembre de 2011

Al rescate de las ciudades: Rosario


         Rosario no tiene fundador ni fecha de fundación, sino un proceso de formación espontánea producto de su situación favorable tanto geográfica como económicamente. Nació con el nombre Pago de los Arroyos, habiendo sido, justamente, pago de servicios a la Corona al Capitán Luis Romero de Pineda, concedido por Buenos Aires. Sin embargo, otra parte de las tierras ya pertenecían a la Estancia San Miguel de los jesuitas en 1719. 

         A partir la muerte de Pineda y la sucesión de las tierras a sus hijas, luego de la destrucción causada por los indios del Chaco, comenzó a perderse parte de la historia. 
           Se suceden establecimientos de estancias durante la primera mitad del XVIII, hasta que se radica en la región Santiago Montenegro para dedicarse a la explotación agro-ganadera. Además, fue quien diagramó el basamento de la futura ciudad, reconstruyó la antigua capilla y en 1751 fue nombrado Alcalde - anteriormente el mismo funcionario tenía también a su cargo el distrito de Coronda; recién en 1784, se dividió la jurisdicción.
            Años después de la Revolución de Mayo, la población del Pago de los Arroyos o Villa del Rosario era poco numerosa, pero se veía largamente favorecida y con incipiente desarrollo comercial merced a su estratégica posición como nodo de caminos virreinales y con el acceso por el Paraná. Sobresalía por ese entonces, en este poblado, el edificio parroquial, centro de la vida social de los habitantes. 
            Para 1880 Rosario ya era el primer puerto exportador de la Argentina. Esto produjo un aumento demográfico importante, atrayendo a corrientes inmigratorias y migraciones internas que influyeron en la conformación arquitectónica de la ciudad como actualmente la vemos.
           A partir de esta conformación de la población multicultural a lo largo de los años y el hecho de que ha sido una ciudad constituida sin una fundación legitimadora pero con la riqueza propia de una ciudad portuaria, en la actualidad, Rosario propone con su Programa de Preservación y Rehabilitación del Patrimonio, impulsar un proyecto para que las intervenciones urbanas, particulares o públicas, incorporen la recuperación y mejora del patrimonio urbano y arquitectónico como mecanismo propulsor del espacio público, de recreación de áreas degradadas, desordenadas. Esto se orienta a la rehabilitación de los edificios y sitios con valor patrimonial de modo tal de que sea posible fortalecer la identidad local y revalorizar la economía del sector. Ejemplo de esto es la instalación del plan Romántica del Boulevard Oroño de carácter histórico-fotográfico. Este boulevard se inauguró en 1862 como parte de un programa urbanístico en el cual tradicionales familias construyeron sus palacetes y mansiones que le imprimieron belleza y un carácter típicamente europeo. Forzosa y lamentablemente algunos de ellos fueron derribados, por lo que este plan reparador de la memoria colectiva ubica a lo largo de las cuadras, fotografías que rememoran nostálgicamente las construcciones que ya no están. 
            Como vimos, en la experiencia local se pueden registrar momentos singulares que tienen que ver con la formulación de distintas iniciativas para el ordenamiento del territorio municipal; desde los primeros intentos efectuados plasmados en los planes de ensanche, hasta las elaboraciones más completas volcadas en la redacción de los últimos planes urbanos. Muchos de ellos fueron remitidos al Concejo Municipal sin recibir tratamiento; no obstante, sirvieron de guía a la administración municipal en materia de políticas urbanas. 
          Esos primeros intentos de planificación en la ciudad de Rosario fueron prácticas parciales que tuvieron por objeto establecer ciertos criterios de alineación y de expansión de la trama urbanizada. Las experiencias más completas de planificación han sido variadas y sus efectos reales no han pasado desapercibidos. Todas ellas dejaron su impronta que puede ser reconocida aún hoy en el espacio urbano. 
            Otro ejemplo de estas consideraciones sobre el plano urbanístico es Plan Maestro de la Costa que está en marcha hace 6 años, dando un nuevo impulso a las transformaciones sobre la costa de la ciudad. En todas las operaciones planteadas, se reafirma la vocación esencialmente pública de este territorio mediante la construcción de una sucesión de parques, plazas y balcones frente al río; la regulación de las áreas de concesión destinadas a la provisión de servicios y la generación de un recorrido ininterrumpido sobre el borde de agua. Muchas ya fueron concretadas y otras se encuentran en proceso de ejecución y/o gestión ante diferentes organismos públicos y/o privados.


































martes, 11 de enero de 2011

Patrimonio Cultural: Legado Jesuítico


El antiguo complejo de la Manzana Jesuítica, junto con las estancias homónimas, fue declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO en noviembre del año 2000 en la ciudad de Cairns (Australia). Se transformó así en un ámbito musealizado que comprende no sólo la antigua sede de la Universidad Nacional de Córdoba, sino también  la Iglesia de la Compañía de Jesús, la Capilla Doméstica, la Residencia y el Colegio de Monserrat. El circuito jesuítico de Córdoba se completa con  cinco estancias ubicadas en el interior de la provincia: la Casa de Caroya (1616), las estancias de Jesús María (1618), Santa Catalina (1622), Alta Gracia (1643) y La Candelaria (1683).
Para sostener las actividades de sus colegios, los jesuitas generaron una serie de emprendimientos productivos en el interior del territorio provincial. Estas estancias, donde floreció la producción agrícola y vitivinícola, poseen remarcables valores arquitectónicos en sus construcciones, en especial en las iglesias y ámbitos de la residencia que se han mantenido hasta el presente. Reconociendo estos valores patrimoniales únicos -asociados a los testimonios jesuíticos en Córdoba- la UNESCO los ha inscripto en la Lista de Patrimonio de la Humanidad bajo la figura de "serie de conjuntos".

Colonia Caroya

Alta Gracia

Jesús María

La Candelaria

Santa Catalina

Colegio Nacional Monserrat


Cómo llegar desde La Falda:
- A la Manzana Jesuítica: Por Ruta 38, E-55 o 20 a Cba, 81 km. Centro Histórico.
- A Alta Gracia: Ruta 38, E-55, Variante Costa Azul, Autopista hasta empalme con C-45, aprox. 81 km.
- A La Candelaria: Por Ruta 38 hasta Villa de Soto, Ruta 15 hasta La Higuera y luego camino de tierra aprox. 150 km.
- A Santa Catalina: (más rápido) Ruta 38 hasta La Cumbre, E-66 hasta Ascochinga y desde allí 13 km de tierra.
- A Jesús María y Colonia Caroya: Idem recorrido a Santa Catalina hasta Jesús María.


domingo, 24 de octubre de 2010

Patrimonio Cultural



En 1585 le concedieron a Don Bartolomé Jaimes las tierras uqe hoy ocupa Capilla del Monte y sus alrededores. Esta merced 'Provincia india Yaque Sequis', fue repartida a su meurte en seis partes, para cada uno de sus seis hijos. Las tierras que hoy ocupa la población fue heredada por doña Lucía G. Jaimes, en 1617. Entre 1695 y 1719, el Capitán Antonio de Ceballos y Quevedo Jaimes, tataranieto de B. Jaimes, hace construir un oratorio de pobre arquitectura colonial, con piedra y adobe que abundaban en el lugar y a partir de entonces en los documentos cartográficos aparece el nombre de "Estación de San Antonio del Monte". La antigua Capilla estaba enclavada en la parte baja de la actual, a la altura de las hoy calles 25 de Mayo y Pueyrredón. La rodeaban bosques inmensos de palmas, plagados de vizcacheras y cuevas de pumas, lo cual le dió el nombre definitivo a la población. La imagen central del oratorio era una talla de madera de San Antonio de Padua, imagen que aún hoy se conserva; no así la capilla que en 1894 es demolida para dar paso al nuevo templo que fue inaugurado en 1910.
El diseño arquitectónico inicial no llegó a realizarse, en especial la terminación de sus techos, cornizones, cúpula central y el frentecampanario en forma de torre. La obra fue modificando el plano original y su construcción se continuó en varias etapas, hasta concretar la parroquia actual de estilo neo románico.



 Parroquia San Antonio de Padua
Capilla del Monte